ALTERACIONES GINECOLÓGICAS Y OSTEOPATÍA. EN OSTEOPATÍA EN ALICANTE

 

 

 

ALTERACIONES GINECOLÓGICAS Y OSTEOPATÍA

 

 

Las alteraciones menstruales y el dolor pelviano responden a múltiples orígenes y se transforma en un gran problema cuando se hace crónico afectando a los tejidos locales, lo que de forma generalizada hemos llamado congestión pélvica. Unos profesionales atribuyen la causa a disfunciones viscerales u orgánicas, mientras que otros lo asocian a problemas psíquicos.
Suele ser el motivo de consulta en la mujer achacándose a un origen ginecológico, siendo común, si no remitiesen los síntomas, que el paciente efectúe una peregrinación de especialistas, estas dolencias son entendidas en primera instancia por el ginecólogo, achacándolo a los órganos de la reproducción , mientras que el urólogo sospecharía que proviene de la vejiga o uretra, en tanto que el gastroenterólogo intentaría estudiar el intestino delgado, recto y ano, así como el traumatólogo a problemas músculo esqueléticos locales, que quizás sea el origen más común del dolor pélvico crónico no ginecológico con un origen lumbopúbico o craneocervical con componente esfenobasilar isquémico (tálamo-hipofisario). El osteópata en la evaluación efectúa una interrogación mucho más amplia, teniendo en cuenta factores como el estado hormonal, la alimentación, el entorno, las relaciones de pareja, la edad de la primera regla, si hay o no estreñimiento, retención de líquidos, si se realiza actividad física… Todo ello nos dará una idea y un contexto sobre el que trabajar.
En el tratamiento desde el punto de vista más mecánico debemos realizar una integración por planos locales relacionando de forma refleja los segmentos neurológicos implicados para confirmar, desde el interrogatorio y la sintomatología, la lesión mecánica, descartando procesos degenerativos y sintetizando el tratamiento mecánico de más a menos resistente y de lo más agudo a lo más crónico.
En la mujer tenemos un gran número de cuadros clínicos relacionados con las alteraciones y dolores menstruales ya que son patologías muy frecuentes, con una sintomatología más variada -síndrome premenstrual con edema abdominal, amenorreas, dismenorreas, metrorragias, retraso o adelanto del ciclo mestrual, localizándose los dolores en la zona abdominal baja, zona inguinal, cara anterior de la pierna, lumbalgias, y cefaleas en fase ovulatoria o menstrual, que afecta al estado de ánimo _y relación con su entorno con tendencia a cambios de humor y depresión. Las alteraciones ginecológicas afectan, sobre todo, al aparato genital de las mujeres, representado por el útero y sus dos ovarios, siendo el componente mecánico la causa más frecuente tras el componente biológico y emocional, y como responsable directo el piramidal de la pelvis, descartando las infecciones, traumatismos sobre el coxis, zona abdominal baja, etc.
La contracción por adaptación, función o traumatismo de este músculo, va a afectar al complejo vasculonervioso en la escotadura mayor ciática, alterando la circulación de la esfera genital y su inervación, así como su posición, al arrastrar el sacro, solicitando los ligamentos de sostén que alteran la ubicación del útero.
De esta manera se crean mecanismos de defensa que producen desarreglos en la función hormonal, dolores menstruales asociados a dolores lumbares, alteraciones sensitivas en las relaciones sexuales -tanto de dolor como de falta de sensibilidad- y/o cefaleas a través de las membranas de tensión recíproca (duramadre espinal), que transmite la lesión del sacro a las membranas intracraneales y zona suboccipital de anclaje.
Todos los síntomas citados, asociados al diagnóstico mecánico articular de las lesiones sacroilíacas y utilizando como diagnóstico diferencial pruebas viscerales, que tienen relación directa con el útero y ovarios (intestino delgado, zona ileocecal, sigmoides y vejiga) y descartando los problemas infecciosos o tumorales, orientan al terapeuta en el tratamiento a seguir. Este tratamiento va dirigido a restablecer la pérdida de elasticidad de los diferentes tejidos miofasciales, que dificultan la circulación venosa y linfática y que afectan a la estructura pélvica y vertebral, como el piramidal de la pelvis psoas-ilíaco y cuadrado lumbar, y otros asociados
Dentro del abordaje osteopático contemplamos todos los aspectos que sean importantes para la persona y desde el punto de vista mecánico debemos basar nuestro tratamiento en trabajar aquellas zonas con menos capacidad de adaptación y teniendo en cuenta las relaciones neuroendocrinas de la columna vertebral con el resto de tejidos y órganos afectados. Trabajaremos sobre la zona suboccipital, emergencia de los nervios de la salida del craneo; integraremos el craneo por la relación con la hipófisis y la producción hormonal; mejoraremos las cavidades torácicas y abdominopélvica por la relación con la arteria torácica, abdominal y femoral y por la importancia del diafragma en la respiración, nutrición y vascularización. Valoraremos y trabajaremos el abdomen en su globalidad, buscando pérdias de las cualidades viscoelásticas de los tejidos de sostén para mejorar no sólo la nutrición de los tejidos sino también el retorno venolinfático. Valoraremos y trabajaremos las relaciones continente (columna vertebral y pelvis) y contenido (relaciones orgánicas].

Aportaremos un buen equilibrio de acidos grasos, una correcta alimentación; recomendaremos algún ejercicio dependiendo de la persona; valoraremos y trabajaremos sobre el sistema hormonal desde el punto de vista mecánico vertebral y desde el punto de vista emocional (repercusión de la tiroides, repercusión de la píldora, depresión y manía, hiperemotividad, ausencia de libido…) trabajando con suplementación si fuera necesario. En fin, como siempre un abordaje multidisciplinar teniendo en cuenta las lesiones y factores (mecánicos o no) que intervienen en cada proceso individual de cada una de las pacientes que atendemos en consulta.

LAS PERTURBACIONES DE LA ESTATICA GENITAL

Pueden estar producidas por numerosas causas como la edad, la hipotonía, el
Adelgazamiento, las perturbaciones hormonales, la sedentaridad, traumatismos, etc.
El paciente viene a la consulta con una variedad de síntomas como: perturbaciones Circulatorias pelvianas que provocan molestias en el bajo vientre, hemorroides, varices en las extremidades inferiores, menstruaciones dolorosas, leucorreas, cistitis, lumbalgias, cefaleas durante la ovulación o la regla, dolores en las relaciones sexuales en la penetración, sensación de ganas de orinar en el coito, lumbalgias con irradiación inguinal y rodilla, dorsalgias, etc.

Algunos factores agravan los síntomas como excesos alimenticios, posturas
Prolongadas de flexión de tronco en sedestación, vida sedentaria, 0.0

CONSECUENCIAS UTERINAS DE TORSIONES SACRAS
SOBRE LOS ElES OBLICUOS
El estudio de las relaciones sacrouterinas será examinado en el marco de las
Torsiones sacras sobre los ejes oblicuos (sacro izdo./izdoo o dcho./dcho.), por medio del sistema suspensor a distancia: fascias occipito-temporales de inserción visceral, de los tres diafragmas y sobre todo por medio del sistema suspensor local: ligamentos sacrouterinos y anchos.

Las lesiones sacras sobre un eje oblicuo en torsión contraria al eje (izdo./dcho.
O dcho./izdo.), no serán examinadas en el estudio de las relaciones sacrouterinas pues no parecen tener incidencias apreciables en el sistema suspensor local del útero.

El resto de las lesiones son consecuencia de alteraciones viscerales relacionadas
o debilidad de la musculatura abdominal expuesto en anteriores capítulos.

BREVES NOTAS DE FISIOLOGIA DEL SISTEMA DE REGULACION
DEL APARATO UTERO-OVARIO
Tres fases:

FASE SUPERIOR, de orden o mandato neurohormonal: el sistema hipotálamo-
Anterohipofisarioo

FASE MEDIA, de transmisión: representada por el ovario.
FASE INFERIOR, de ejecución: formada por el útero y las vías genitales bajas.
La alteración de una de estas fases puede entrañar un desarreglo del sistema
De regulación.
Las glándulas endocrinas juegan un papel de transmutadoras entre el cuerpo
Energético y el cuerpo físico. La hipófisis, glándula sensible a la toxemia, se ubica en la silla turca del esfenoides, resguardada por la tienda de la hipófisis y autosujetada por las apófisis c1inoides anteriores y posteriores. Las secreciones hipofisarias son dirigidas por el líquido cefalorraquídeo.

Tres hormonas gonadotróficas, secretadas por la hipófisis, parecen regular la
Función ovárica:

LA FSH: hormona folículoestimulante, que provoca la secreción foliculínica
Del ovario.
LA LH: hormona luteinizante, hormona hipofisaria desencadenante de
la ovulación y de las funciones lúteas en la mujer.
LA LTH: hormona luteótropa, que provoca la secreción progestativa.
En consecuencia, si la experiencia atribuye a la hipófisis la secreción ovárica, lo
Recíproco es también cierto, ya que la foliculina frena la Iiberacíón de FSH y la progesterona la de la LTH.
La dirección anormal del útero entraña una lesión del ligamento correspondiente
a dicha anomalía, y a la inversa, la torsión sacra entraña, por medio del sistema
suspensor ligamentario del útero y en concreto por el ligamento sacrouterino,
Una dirección anormal del útero o una restricción en su movilidad.
Las consecuencias uterinas de una torsión sacra pueden quedarse en fisiológicas
o llegar a ser patológicas. Es la restricción de movilidad la que da el criterio patológico, tanto a nivel del sacro como al del útero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De.Manuel Enrique Osteópata



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